domingo, 23 de marzo de 2014

Reducir costos no significa reducir personal

Tradicionalmente un proyecto de reducción de costos, se centra en la forma de reducir personal o gastos, esto último afectando directamente a los beneficios a los que tiene derecho el personal. En el ámbito empresarial, las expectativas detrás de una reducción de personal se concentran en el logro de una disminución de costos generales y cargas sociales.

Si bien es cierto que, la relación costo-beneficio encontrada en empresas que han reducido su fuerza laboral han significado un beneficio económico para ellas, muchos son los ejemplos de aquellos efectos secundarios no deseados que finalmente trae como consecuencia: Pérdida de talentos, disminución de la calidad y de la producción, disminución del control interno, aumento del costo en otras actividades, y finalmente pérdida de clientes.

Las empresas no pueden evitar los efectos negativos de la reducción de personal vinculados mayormente con la redistribución y aumento de la carga laboral para los que permanecieron, como también la incertidumbre sobre la seguridad laboral. En general, el clima laboral tiende a lo negativo, como producto del esfuerzo adicional que deben desplegar los trabajadores para mantener los niveles de productividad previamente existentes y de las políticas de reducción de personal aplicadas que actúan como amenaza latente de nuevas medidas.

En este sentido, la reducción de costos se debe dar principalmente a través de la eliminación de procesos que aportan poco valor al cliente; se debe realizar un análisis del flujo de trabajo en la organización y observar aquellos puntos clave donde se pierde en tiempo y costo. Los síntomas mostrados líneas abajo indican problemas potenciales. Se deben revisar los procesos de la organización y listar los que presentan cualquiera de estos síntomas:

  • Clientes (internos o externos) descontentos.
  • Procesos que toman demasiado tiempo
  • Procesos que producen errores, re-procesos o desperdicio.
  • Procesos que abarcan varios departamentos.
  • Procesos que no son medidos o controlados.
  • Inventario y otros activos se encuentran inactivos.
  • Los procedimientos establecidos son eludidos para acelerar el trabajo.
  • La administración destina recursos económicos al problema pero el problema no mejora.

Identificar los procesos que no agregan valor para el cliente es la mejor forma de reducir costos en las empresas, si nuestra operación estuviera completamente controlada podríamos identificar áreas de mejora que llevarían a la empresa a ser más eficiente en tiempos de crisis como los actuales y sobresalir entre los competidores.